"No pensar ni equivocado... ¡Para qué, si igual se vive!"

“Gobbi inédito”

Un rescate que hace justicia a la obra de un gran creador del tango.

Gobbi inédito

Cristian Asato al piano, y la Orquesta Escuela Emilio Balcarce, actualizan con muy buen resultado una decena de piezas grabadas originalmente en 1958 y 1964.

Para disfrutar del Cavilando o del tema Orlando Goñi, editados por la colección De FM Tango para usted, había que hacer el esfuerzo de atravesar el ruido de la púa y el llorado (así se llama al desaliño en afinación y metro provocado por el abuso y envejecimiento de una cinta de grabación).

Esas piezas al piano sonaban en versión del propio Alfredo Gobbi, después de su breve y ronca introducción. Como tantas joyas musicales -y las del genial Carlos García a la cabeza de todas- algunas de esas piezas fueron grabadas en los estudios de Radio El Mundo, hoy Radio Nacional.

Más reconocido como violinista y director de su propia orquesta, Gobbi fue no solo un buen pianista -aunque la lengua filosa de Piazzolla prefiriera despacharlo como “pianista de tres dedos”- sino también un gran compositor de música para piano, el instrumento con el que había comenzado su educación musical y al que no abandonó ni en sus tiempos de exitoso violinista. Vivió del piano en las funciones cine mudo, y se aferró a él muy especialmente en sus últimos años, los del olvido.

Afortunadamente, en Gobbi inédito se retoman siete registros para piano grabados en estudio, en 1958, y tres temas orquestales registrados en radio, durante 1964, que hoy pueden escucharse sin rayones.

En el trabajo de curaduría está la mano de Ignacio Varchausky, omnipresente revisionista del tango, quien dejó el trabajo de transcripción en los minuciosos Rafael Villazón, Andrés Linetzky y Cristian Asato, quien, además, es el intérprete de las siete piezas para piano (CavilandoMi palomaA mis manosRedenciónViejo madrigalCamandulaje y Orlando Goñi).

El material es riquísimo y Asato cumple responsablemente el papel de transmisor de una gran herencia recuperada. Aunque es probable que sea esa misma conciencia la que cargue su estilo de una corrección abrumadora.

Un poco más lentas que las originales de Gobbi, las nuevas versiones de las partituras pianísticas gozan del sello de la academia, pero todavía no encuentran la soltura del lenguaje propio.

Las tres piezas orquestales –CTVRedención y Solfeando-, interpretadas por la Orquesta Escuela Emilio Balcarce son, en cambio, de una energía y colorido único. Y basta comparar las dos versiones de Rendención, la pianística y la orquestal, para entender el recorrido que todavía necesitan realizar las partituras solistas.

El impulso, natural en la orquesta, se congela en el piano. Seguramente, el recorrido en vivo de este disco terminará disolviendo en puro impulso, tiempo en movimiento, a esa solemnidad que hoy impregna los yeites del género.

Fuente: Diario Clarín – 12 de febrero de 2019

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