"A esa angustia tesonera, que te viene arrinconando, que es amarga y desespera vos, dale tango..."

Un tango contra el maltrato y abandono de los mayores

Adultos y adultas mayores bailarán para visibilizar esta problemática y generar conciencia en las familias y la sociedad. Lo harán en el marco del Festival del barrio porteño de Boedo.

Un tango contra el maltrato

Un grupo de adultos y adultas mayores que participaron de un taller de tango-danza que se dictaba en el Espacio Cultural Nuestros Hijos (ECuNHI), a cargo del maestro Edgardo Fernández Sesma, bailarán “Un Tango contra el Maltrato y el Abandono de las Personas Mayores” para visibilizar esta problemática, generar conciencia y promover el buen trato.

Portando carteles con los mensajes “No al maltrato y al abandono” y “Sí a los derechos de las personas mayores” bailarán el 4 de mayo a las 16 en el marco del Festival de Tango del barrio porteño de Boedo.

Esta es la séptima edición de la campaña por el buen trato que surgió por idea de Fernández Sesma en 2014 tras escuchar tantos relatos que hablaban sobre situaciones de maltrato y abandono por parte de las familias y la sociedad.

“Van a participar unas 50 personas de entre 60 y 88 años que iban al taller en el ECuNHI y que hoy se siguen juntando en reencuentros que hacemos en Parque Chacabuco. Y se sumarán otras 50 personas de distintos lugares, más videastas, fotógrafos, voluntarios”, señala el maestro de tango.

Asimismo destaca que “lo que cambió desde las primeras ediciones es que se fueron incluyendo jóvenes de 20, 30 años. También se sumaron parejas de mayores del mismo sexo y, desde el último año, personas en sillas de ruedas, con muletas, síndrome de down, para unir lo intergeneracional y la diversidad”.

Los reencuentros

En el año 2014 y 2015, Fernández Sesma dictó un taller de tango-danza en el ECuNHI, predio de la ex ESMA. “Era una clase multitudinaria, alrededor de 100, 110 personas, dos veces por semana. Se realizaba en el marco de los talleres para personas mayores. Incluso había micros que los pasaban a buscar y llevaban a distintos puntos de la Ciudad y provincia, y así podían sumarse personas mayores con dificultades de movilidad, gente en silla de ruedas, con andadores, no videntes. Pasaban toda la tarde, merendaban y asistían a los cursos”, indica.

Respecto a sus clases recuerda que “empezamos con 8, 10 personas, al poco tiempo éramos 30, 50, 100 y después había que cerrar la puerta porque ya era imposible que entre alguien más” por el espacio del salón.

“A las mujeres, como eran la mayoría absoluta y no conducían (el baile), lo que hice fue incentivarlas y que aprendan a conducir en las clases. Por otra parte, trataba de bailar con todas para que nadie se quede un día sin bailar”, agrega Fernández Sesma.

También destaca que “en un horario terminábamos la clase y poníamos música de todos los ritmos, cumbia, cuarteto”.

“Algo más importante que todas las cuestiones técnicas y reglamentarias era lo afectivo. Y creo que eso hace que hasta hoy se sigan reuniendo”, señala. Desde que terminó el taller, un grupo de ex alumnos y alumnas mayores se reencuentran una vez al mes en SIGLA (Sociedad de Integración Gay Lésbica Argentina), ubicada en Parque Chacabuco.

Romper las normas

Fernández Sesma cuenta que “muchos ya bailaban y era un tema porque solo lo hacían con sus esposos y esposas y se les dificultaba formar pareja con otras personas”.

“Nunca bailaban con otro y hubo que romper eso y llevarlo al aprendizaje de hoy en día, que es la posibilidad de cambiar de pareja todo el tiempo y también roles”, explica.

Al respecto, afirma que “hubo un progreso impresionante que no solo tuvo que ver con la danza y la clase. Yo trato de hacer algo más que el taller. Pasaron muchas cosas, toda esta gente fue cambiando y fue multiplicador. Recuerdo que era casi imposible que dos hombres mayores bailaran un tango, ni siquiera en broma en la clase. Es más, al principio me cuestionaban que los ejercicios sean comunes para varones y mujeres. Con el correr de las clases quedó demostrado que, un poco el discurso, un poco el afecto y conocernos, hizo que cambiara la cabeza todos”.

Para reflexionar

Comenta que la primera edición de la campaña surgió porque cuando dictaba el taller se “detenía a hablar con los alumnos y alumnas y era algo muy reiterativo que digan que estaban solos, que sus hijos no los iban a ver más de una o dos veces al mes, se sentían dejados de lado y otras situaciones que les hacían sentir muy mal”.

“Un día, después de escuchar un relato, paré la clase y les dije ‘creo que vamos a intentar hacer algo’. Les propuse bailar un tango para visibilizar el tema, filmarlo y subirlo a las redes. La mayoría estuvo de acuerdo. Todos pintaron carteles, planearon la actividad. Para ellos fue una carga de energía importante ”, recuerda.

La primera edición se realizó en junio de 2014 en el marco del Día de Toma de Conciencia sobre el Abuso y Maltrato en la Vejez. “Bailaron en una gran fiesta que se hizo en el ECuNHI con todos los talleres. En ese momento no me imaginé que era el comienzo de una historia. Fue tan exitoso que decidimos hacer otro en la estación Constitución (en noviembre de 2014) y en una residencia geriátrica en José León Suárez, en 2015”.

Respecto a la experiencia en la estación Constitución cuenta que “fue impresionante. Había una multitud que iba y venía. Todos se paraban a mirar, aplaudían, acompañaban. Y recibimos un montón de mensajes en Facebook de nietos e hijos que decían que nunca habían pensado en el tema, lo que demuestra que vale la pena seguir haciéndolo”.

Agrega que “la cuarta edición la hicimos en SIGLA, en el primer reencuentro (tras cerrarse el taller en el ECuNHI). La quinta fue en la calle, frente a SIGLA. Y la sexta, en el Centro Cultural Carlos Gardel”.

Para más información y sumarse a la campaña visitar el evento en Facebook: “Un Tango Contra el Maltrato y Abandono de las Personas Mayores”.

Otras campañas

También, Fernández Sesma lleva adelante otras campañas de concientización, como “Un Tango contra la Homofobia”, que va por su 11º edición; “Un Tango contra la Transfobia”, que tuvo dos ediciones; y “Un Tango por la Identidad”, con cuatro ediciones.

Fuente: Diario Popular – 21 de abril de 2019

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