✉ info@daletango.com ☎ Contacto
Consultar
Daletango

Una pareja de tango queer que transforma la pista con su baile

Entre las calles empedradas de Buenos Aires, el tango resuena con fuerza desde sus orígenes, pero también se reinventa. En los últimos años, una comunidad diversa ha comenzado a ocupar las pistas con propuestas que cuestionan los mandatos clásicos del baile. Las parejas queer irrumpen en milongas y escenarios para mostrar que esta danza no entiende de géneros asignados, sino de escucha, abrazo y conexión.

En esta entrevista con Daletango, Martina y Luca comparten su historia, sus dilemas y sus conquistas dentro de una escena que aún transita entre la tradición y la apertura. Relatan cómo se conocieron bailando, por qué eligieron intercambiar los roles esperados y qué respuestas han encontrado al habitar juntos una práctica históricamente codificada.

De dónde vienen y cómo se encontraron en la pista

Martina creció en una casa donde su abuelo cantaba tangos de Gardel y su madre practicaba pasos en el living los domingos. A los diecinueve años entró por primera vez a una milonga del centro porteño y se enamoró del abrazo compartido. Luca, en cambio, llegó al tango desde el rock y la música electrónica, atraído por la percusión del bandoneón y la estructura rítmica del dos por cuatro.

El cruce se produjo en un encuentro de tango queer organizado en San Telmo, durante un festival internacional. Ambos coinciden en que la primera pista que compartieron fue reveladora. Martina cuenta que por primera vez el abrazo no le pidió que ocupara un lugar fijo, mientras Luca recuerda la libertad de moverse sin instrucciones previas sobre quién guía y quién sigue.

Los roles invertidos y por qué importa romperlos

En el tango tradicional, la convención asigna al hombre el rol de conductor y a la mujer el de следующий. Esta pareja decidió desde el inicio subvertir esa lógica, alternando la guía según la música, el humor o la conversación previa. Para ellos, la inversión es una forma más honesta de habitar el cuerpo en el baile.

Aspecto Tango tradicional Pareja queer entrevistada
Conducción Hombres como guías fijos Alternancia flexible entre partenaires
Roles corporales Marcos esperados para cada género Roles intercambiables según la música
Inclusión Circuitos mayormente heteronormativos Espacios mixtos y disidentes
Lectura social Expectativas claras de pareja Sorpresa, curiosidad, conversación

Esta manera de bailar ha generado reacciones variadas. Algunas personas se detienen a observar, otras se suman a la pista con curiosidad respetuosa. Martina señala que aún hay códigos rígidos en ciertos clubes, aunque las nuevas generaciones de organizadores trabajan para abrir el espacio. Luca enfatiza que lo central es la escucha mutua, un principio que convierte cada baile en una pequeña coreografía improvisada.

Una propuesta artística que combina escena y activismo

Fuera de las milongas, el dúo desarrolla performances y talleres que llevan su mirada a festivales, ferias y universidades. Trabajan con coreógrafos contemporáneos para explorar nuevas musicalidades y acercan el tango a públicos que suelen sentirse ajenos a esta danza. Sus shows suelen incluir piezas con textos propios, proyecciones y referencias a la historia disidente en Argentina.

En cada presentación procuran mostrar que existen múltiples formas de habitar el tango, sin necesidad de abandonar su esencia. Cuando interpretan temas de Pugliese o de Piazzolla, lo hacen respetando los compases, pero abriendo el movimiento a gestos no canónicos. Esa búsqueda constante los llevó a presentarse en escenarios de Chile, Uruguay y Alemania, llevando consigo una parte de la cultura porteña traducida a una clave contemporánea.

La huella en las milongas porteñas y más allá

El impacto de estas parejas se nota especialmente en ciertos espacios de Buenos Aires. Algunos organizadores han incorporado noches específicas para el tango queer, mientras otros mantienen la apertura sin distinguir público. Entre los espacios históricos de la ciudad, hay propuestas que llevan décadas abriendo sus puertas a esta diversidad, como las cinco milongas históricas que todavía laten en barrios como San Telmo y Almagro.

Martina y Luca coinciden en que lo más valioso de pisar estas pistas ha sido encontrar a otras personas que transitan entre la danza y la militancia cultural. Comentan que muchas parejas mayores se acercan con cariño a preguntarles cómo aprendieron a girar así, y que los más jóvenes los toman como referentes. Esa cadena de aprendizaje silencioso es, según sus propias palabras, la mejor herencia que pueden dejar en la escena.

Aprendizajes y proyectos que vienen

El presente de la pareja incluye un calendario cargado de giras y residencias. Acaban de terminar una serie de funciones en un centro cultural de La Boca y se preparan para viajar a Europa con un programa de intercambios pedagógicos. También planean grabar un documental breve que registre cómo otras parejas queer viven el tango en distintas ciudades latinoamericanas.

Aseguran que cada proyecto parte de una pregunta concreta: qué cuerpos pueden habitar la pista, qué músicas siguen vigentes, qué públicos merecen descubrir esta danza. Su método de trabajo se apoya en los los pasos básicos del tango tradicional, pero también en improvisaciones libres que surgen después de largas conversaciones previas al baile.

Consejos para quien quiera animarse a bailar sin moldes

Para quienes están comenzando, Martina recomienda dejarse llevar primero por el placer del abrazo antes que por la técnica. Luca sugiere asistir a espacios amigables donde la bienvenida no dependa del nivel, sino del deseo de compartir. Ambos insisten en que el tango no exige una identidad fija ni una pareja estable, sino una disposición a escuchar al otro y a sí mismo.

Antes de lanzarse a una pista tradicional, sugieren practicar en encuentros informales, cafés concert o clases abiertas. También aconsejan mirar documentales y leer a investigadores del baile para entender el contexto cultural. Lo más importante, coinciden, es recordar que cada persona aporta una historia que se cuenta a través del cuerpo, y que esa diversidad enriquece al tango entero.

Sumate a la comunidad de Daletango, compartí esta entrevista en tus redes y recomendá estas historias a quienes aman la pista. Tu difusión ayuda a que más parejas diversas encuentren su lugar en la milonga.